Si el Mariachi es el cuerpo de la música mexicana, el Son Jalisciense es, sin duda, su corazón. No es simplemente una canción que se escucha; es un torbellino de energía que obliga a los pies a buscar el suelo y a la garganta a soltar un grito de alegría. Muchos cometen el error de pensar que todo lo que toca un Mariachi es lo mismo, pero el Son tiene una mística especial . Nació en las entrañas del campo, entre el sudor de la cosecha y la polvareda de los huapangos, llevando consigo el ADN de nuestra mezcla mestiza. En las siguientes líneas, vamos a desmenuzar por qué este género es tan complejo y, a la vez, tan irresistible. Porque entender el Son es entender la esencia misma de ser jalisciense: una mezcla de bravura, técnica y fiesta . El Son Jalisciense: El ADN musical de México El Son no nació en los conservatorios de música, sino en las plazas y rancherías del occidente del país. Es el resultado de siglos de intercambio entre las cuerdas españolas y la sensibilidad rítmica indíg...
TRADICIONES DE MÉXICO
Este es un espacio en donde quiero resaltar las tradiciones y cultura mexicana, descubre todo lo que tiene México para ofrecer